Preparación Inicial
Limpiar la superficie de la pieza para eliminar aceite, óxido e impurezas, asegurando un buen resultado del tratamiento térmico.
Instalar los dispositivos o utillajes de sujeción para fijar la posición de la pieza y evitar deformaciones durante el calentamiento y el enfriamiento.
Calentamiento
Colocar la pieza en el horno y aumentar la temperatura según la velocidad de calentamiento requerida hasta alcanzar la temperatura específica del tratamiento térmico, manteniéndola después.
Mantenimiento Térmico
Mantener la pieza a la temperatura establecida durante un tiempo determinado para asegurar una distribución uniforme del calor en su interior. El tiempo de retención depende del espesor y el material de la pieza.
Enfriamiento
De acuerdo con los requisitos del proceso de tratamiento térmico, emplear diferentes métodos de enfriamiento. La velocidad de enfriamiento influye significativamente en la microestructura y las propiedades finales.
En el temple se utiliza normalmente un enfriamiento rápido (como temple en agua o en aceite) para obtener una estructura martensítica, mejorando la dureza y resistencia.
Otros procesos, como el recocido o el normalizado, requieren velocidades de enfriamiento más lentas para obtener diferentes microestructuras.
Revenido (si es necesario)
Después del temple, generalmente se realiza un revenido. Este proceso consiste en recalentar la pieza a una temperatura inferior al punto crítico inferior, mantenerla y luego volver a enfriarla.
El objetivo del revenido es eliminar las tensiones internas generadas durante el temple, aumentar la tenacidad, reducir la dureza y así mejorar las propiedades mecánicas integrales de la pieza.
Inspección y Limpieza
Inspeccionar la pieza después del tratamiento térmico para asegurarse de que cumple los requisitos de calidad.
Eliminar la cascarilla de óxido, residuos e impurezas de la superficie para preparar la pieza para los procesos posteriores.